jueves, 8 de enero de 2026

Y esto es todo lo que necesitaba leer hoy.

 "…agradeciendo los momentos vividos, no importando si fueron cortos, pero sí verdaderos, profundos, porque no valen las palabras, los gestos educados, las promesas al aire que no sirven de nada, ni siquiera importan los años, ni las relaciones sanguíneas, ni lo vivido, sino las miradas, esa mirada pura que se entrega y te dice estoy aquí, abierto, contigo, sin pronunciar palabra alguna, estoy aquí, soy tú mismo pues mi importa tu sentir aunque no lo entienda, veo tu alma y dejo que veas la mía, estoy aquí, por este pequeño influjo, somos más que un tú y un yo, somos, y por eso siempre nos perteneceremos, sobre todo cuando menos lo esperas, y en especial cuando más lo necesitas.

…He conocido a tantos, con palabras al viento y gestos bien articulados pero del todo vacíos, y me pregunto el porqué la gran mayoría no me quiso mirar aunque fuera a la distancia, y los poquísimos, poquísimos, que de verdad sí lo hicieron, tuvieron que irse o simplemente ya no pudieron quedarse. La vida, más allá del bullicio, es un camino solitario, y por ello no hay que lamentarse, es tal vez el destino secreto de entender lo que verdaderamente valen las estrofas, entender por ejemplo lo que pesa una sincera mirada, y lo que diferencia un rastro, de un vestigio, porque creces y sabes lo que es realmente amar. "

Escribes realmente bien, querido Marcelo. Sabes escribir.
Siempre es gratificante poder ver (leer, comprender) a alguien que sabe volver a lo básico, que reivindica la belleza honesta y cristalina de aquello que realmente importa. La gran mayoría de las relaciones humanas son dos espejos que se miran, un baile de reflejos que se pierden en el infinito. Pretendemos proyectar nuestra luz y que la del otro no nos ciegue. Todo lo pudre el egoísmo, no queremos comprender, sólo nos interesa ser comprendidos. Nuestros sentimientos pueden ser verdaderos, pero las razones no son honestas. El cimiento es el interés y cuando se agrieta todo se derrumba. Sí, tienes mucha razón, la vida es un camino solitario
Pero entonces aparecen esas miradas que detienen el tiempo, que solidifican nuestros sueños, que engañan a nuestra soledad. Ahora aunque el camino sigue siendo solitario se ilumina, sin palabras que se lleva el viento, ni vientos que son devorados por la oscuridad. Caminamos, seguimos adelante sin robar nunca más un beso, sin refugiarnos en abrazos que no son sinceros.
Y todo por ese puñado de miradas fugaces pero eternas, consiguen inocularnos en el corazón la certeza mágica de que estamos solos pero no nos sentimos solos." 
Sacado del bloguer de Marcelo Munch, que hace muchos años me comentó un poema. Ahí descubrí a este hombre que sabe escribir. 

sábado, 17 de octubre de 2015

Previo al prólogo ...

de La muerte es una vieja historia de Hernán Rivera Letelier

martes, 16 de septiembre de 2014

De "Usted se tendió a tu lado" de Julio Cortázar.

"Pero te volvió la espalda y se tapó la cara con el sombrero de paja. El íncubo, el
insomnio, la vieja Delcasse, era para reírse. El filo del límite, ¿qué filo, qué límite? Todavía
era posible que uno de esos días la puerta del baño no estuviera cerrada con llave y que
usted entrara y te sorprendiera desnudo y enjabonado y de golpe confuso. O al revés, que
vos te quedaras mirándola desde la puerta cuando usted saliera de la ducha, como tantos
años se habían mirado y jugado mientras se secaban y se vestían. ¿Cuál era el límite, cuál
era realmente el límite?
—Hola —dijo Lilian, sentándose entre los dos."
Fragmento de "Usted se tendió a tu lado" de Julio Cortázar.

jueves, 16 de febrero de 2012

Mujeres que corren con lobos. Clarissa Pinkola Estés.

"El cuerpo utiliza la piel, las fascias profundas y la carne para registrar todo lo que ocurre a su alrededor. Para quienes saben leerlo, el cuerpo es, como la piedra de Rosetta, un registro viviente de la vida entregada, la vida arrebatada, la vida esperada y la vida sanada. Se valora por su capacidad de reacción inmediata, su profunda sensibilidad y su previsión.
El cuerpo es un ser multilingüe. Habla a través de su color y su temperatura, el ardor del reconocimiento, el resplandor del amor, la ceniza del dolor, el calor de la excitación, la frialdad de la desconfianza. Habla a través de su diminuta y constante danza, a veces balanceándose, otras moviéndose con nerviosismo y otras con temblores. Habla a través de los vuelcos del corazón, el desánimo, el abismo central y el renacimiento de la esperanza.
El cuerpo recuerda, los huesos recuerdan, las articulaciones recuerdan y hasta el dedo meñique recuerda. El recuerdo se aloja en las imágenes y en las sensaciones de las células. Como ocurre con una esponja empapada en agua, dondequiera que la carne se comprima, se estruje e incluso se roce ligeramente, el recuerdo puede surgir como un manantial.
Reducir la belleza y el valor del cuerpo a cualquier cosa que sea inferior a esta magnificencia es obligar al cuerpo a vivir sin el espíritu, la forma y la exultación que le corresponden. Ser considerado feo o inaceptable por el hecho de que la propia belleza esté al margen de la moda actual hiere profundamente el júbilo natural que es propio de la naturaliza salvaje.
Las mujeres tienen buenos motivos para rechazar los modelos psicológicos y físicos que ofenden el espíritu y cortan la relación con el alma salvaje. Está claro que la naturaleza instintiva de las mujeres valora el cuerpo y el espíritu mucho más por su vitalidad, capacidad de reacción y resistencia que por cualquier detalle de su aspecto. Lo cual no significa rechazar a la persona o el objeto que es considerado bello por algún segmento de la cultura sino trazar un circulo más amplio que abarca todas las variedades de belleza, forma y función."

martes, 17 de mayo de 2011

2666 Roberto Bolaño

"Y Norton les dijo que sólo era una pregunta. Y Pelletier y Espinoza le dijeron que no estaban dispuestos a responder a una pregunta tan cáustica o capciosa o mal intencionada. Y luego se fueron a cenar y los tres bebieron más de la cuenta, felices como niños, hablando de los celos y de las funestas consecuencias de éstos. Y también hablando de la inevitabilidad de los celos. Y hablando de la necesidad de los celos, como si los celos fueran necesarios en medio de la noche. Para no mencionar la dulzura y las heridas abiertas que en ocasiones, y bajo ciertas miradas, son golosinas. Y a la salida tomaron un taxi y siguieron discurseando".

Pp. 101.

martes, 13 de mayo de 2008

Si tomas la influencia, por lo menos reconoce de dónde la estás tomando...

“No apacigüemos al día y salgamos a cara descubierta
cara a los países desconocidos que interrumpen el canto de los pájaros
la asechanza se instala a lo largo de un ruido de confines de planetas
no prestes atención a las orugas que tejen
una carne sutil con hombros y senos posibles
sino sólo a los milibares que se plantan en el ojo de una tormenta
para liberar el espacio donde se yerguen el corazón de las cosas y la llegada del hombre
Sueño no apacigüemos
entre los clavos enloquecidos
un rumor de lágrimas que se dirige a tientas hacia el ala inmensa de los párpados”.

“Milibares de la tormenta”, Aimé Césaire.

sábado, 26 de abril de 2008

Solo Literatura. Solo Ficción.


Yo, mientras tanto me distancio: leo el siguiente cuentito. En realidad, para secarme las lágrimas.

Opresión

El Maestro siempre permitía que cada cual creciera a su propio ritmo. Que se sepa, nunca pretendió "presionar" a nadie. Y él mismo lo explicaba con la siguiente parábola. "Una vez, al observar un hombre como una mariposa luchaba por salir de su capullo, con demasiada lentitud para su gusto, trató de ayudarla soplando delicadamente. Y en efecto, el calor de su aliento sirvió para acelerar el proceso. Pero lo que salió del capullo no fue una mariposa, sino una criatura con las alas destrozadas.Cuando se trata de crecer, concluyó el Maestro, no se puede acelerar el proceso, porque lo único que puede conseguirse es abortarlo."


Pero, qué quieres: me produces vergüenza ajena.